Dos entradas en un mismo día. Si al final le cojo el gusto al blog. Bueno, a lo que iba, como ya comenté en un post anterior, he finalizado hace pocos días (el jueves pasado, para ser más exactos) la serie "A dos metros bajo tierra". El caso es que aún la tengo en la cabeza dando vueltas, sobre todo el final. Parte de culpa la tiene el temazo que acompaña los últimos minutos:
Una melodía preciosa y una voz tan dulce como es la de Sia hacen que, casi sin darme cuenta, me sorprenda canturreando la canción y tenga que ir directamente a Youtube para ver el videoclip. Y entonces me entra la necesidad de volver a ver ESE final. EL final (sobra decir que el vídeo es un spoiler como una catedral, no sólo para los que no hayan visto la serie, sino también para quiénes no la hayan finalizado)
Sin palabras. Sencillamente sin palabras. Así me quedo. De todos modos, prometo que es la última entrada (al menos de momento) que dedico a "A dos metros bajo tierra" y su final. Lo prometo. No tengo ni diez entradas y dos ya sobre ello, ya son suficientes (repito: al menos de momento)
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martes, 13 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
Every day above ground is a good one
Sin duda alguna, mi serie favorita. La que más me ha emocionado, más me ha hecho llorar y más me ha llegado. Ojo, que también me ha hecho reír. Durante los 63 episodios que componen sus 5 temporadas, me he sentido un Fisher más (la familia protagonista, por si alguien tiene dudas). Sus lágrimas eran como si fuesen mías, así como sus risas; cuando ellos sufrían, yo también lo hacía. He vivido la evolución de todos sus personajes desde el capítulo uno hasta el precioso final (que vería una y otra vez), he compartido sus miedos y sus momentos de felicidad, sus esperanzas y sus sueños. Y ya paro porque me estoy poniendo excesivamente moñas. Pero es que la serie lo merece.
Hablando de los personajes, aquí se encuentra uno de mis favoritos. Y no es otra que la gran Ruth Fisher (interpretada por Frances Conroy)
No voy a hacer un análisis de su personaje ni de su evolución porque tampoco sabría cómo hacerlo. Pero sí que voy a decir que me ha enternecido como pocos.
Después de Ruth, otro personaje que me encantó desde el principio es su segundo hijo, David Fisher (Michael C. Hall), homosexual y en el armario.
En fin, que voy a dejar por aquí la sinopsis que he copiado de FilmAffinity:
El guionista de "American Beauty" es el creador de esta aclamada serie que narra la vida de los miembros de una peculiar familia de Los Ángeles, propietaria de una empresa funeraria. En la primera temporada Nathaniel Fisher (Jenkins) muere en un accidente de coche el día de Nochebuena, precisamente cuando esperaba la llegada de su hijo Nate (Krause). Además de a la muerte de su padre, Nate tiene que enfrentarse a su controladora madre, Ruth (Conroy), que tiene una aventura con otro hombre; a su hermano David (Hall), un gay que todavía no ha salido del armario y que dirige el negocio familiar; y a su hermana Claire (Ambrose), una problemática adolescente que consume drogas. La única persona aparentemente positiva de la vida de Nate es Brenda (Griffiths), una apasionada mujer a la que conoce en un avión. Lo malo es que la familia de Brenda resulta ser aún más desequilibrada que la de Nate.
Y no me cansaré de recomendar esta estupenda serie. De hecho voy a volver a empezarla en cuanto pueda. Y la veré las veces que haga falta. He dicho.
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